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¿Qué Mantenimiento Necesita un Cercado con Pastor Eléctrico?
Para que un pastor eléctrico y un cercado funcionen correctamente es imprescindible realizar un mantenimiento periódico. Aunque este tipo de instalaciones están diseñadas para ser resistentes y de bajo consumo, el desgaste natural, las condiciones climáticas y la vegetación pueden afectar a su rendimiento y eficacia si no se revisan con cierta regularidad. Un buen mantenimiento no solo se evitan averías, sino que garantiza que la descarga sea lo suficientemente disuasoria para los animales y segura para las personas.
1. Mantenimiento del pastor eléctrico
El pastor eléctrico es el sujeto principal del sistema y, por tanto, merece una atención especial. En primer lugar, es fundamental revisar la fuente de alimentación. Si el pastor funciona conectado a la red eléctrica (220v), conviene comprobar periódicamente el cable que va hacia el cercado y la toma de corriente, asegurándose de que no haya humedad ni daños causados por roedores o desgaste por estar al exterior. En este sentido, es aconsejable proteger este cable que va hacia la cerca con una manguera de goma o tubería PVC (cuando va soterrado) para evitar desgastes prematuros que pudieran causar problema en esta conexión fundamental.
En los modelos alimentados por batería, es importante controlar el nivel de carga y evitar siempre que la batería se descargue por completo, ya que esto acorta considerablemente su vida útil y la calidad de las recargas. En los pastores solares, la limpieza del panel es clave: polvo, barro u hojas que caigan sobre el, pueden reducir de forma significativa la captación de energía solar e impedir la recarga óptima de la batería. También en temporadas de lluvias o sucesivos días nublados, conviene hacer una revisión de la batería y si fuera necesario recargarla con un cargador antes de volver a conectarla al equipo.
Otro aspecto esencial es la inspección del estado general del equipo. La carcasa debe estar intacta y bien cerrada para impedir la entrada de agua, insectos o suciedad que pueda afectar a las conexiones del equipo.
Por último, uno de los puntos más críticos de cualquier cercado eléctrico es la toma de tierra. Las picas de tierra deben estar siempre bien clavadas en un terreno húmedo, y sin signos importantes de oxidación. En épocas de sequía, una instalación a tierra deficiente reduce drásticamente la eficacia del cercado eléctrico. Para compensarlo, hay que añadir picas adicionales al circuito e incluso instalar un riego en esa zona que mantenga con humedad la pica de tierra.
2. Mantenimiento del cercado eléctrico:
El cercado es la parte más expuesta del sistema y, por ello, la que puede requerir revisiones más frecuentes. Uno de los trabajos más importantes es el control de las fugas de corriente ya sea por falta de aislamiento o por contactos de vegetación. La hierba alta, las ramas o los arbustos que tocan el conductor producen fugas de corriente y disminuyen el voltaje disponible para la cerca. Mantener limpio el cercado con desbroce regular es una tarea sencilla que mejora con creces el rendimiento del sistema.
También es recomendable revisar el estado de los aisladores y conductores, ya sean alambres, hilos, cables o cintas. Hay que comprobar que no existan roturas, empalmes defectuosos o zonas muy desgastadas. Los empalmes deben realizarse siempre con conectores específicos para cercas eléctricas, ya que los nudos o soluciones improvisadas podrían reducir considerablemente la conductividad.
Los aisladores y postes como decíamos merecen una atención especial. Un aislador roto, agrietado o mal colocado permite que la corriente se derive a tierra, reduciendo la eficacia de la descarga. Del mismo modo, los postes deben mantenerse firmes y bien alineados para evitar tensiones indebidas en el conductor.
¿Cada cuánto tiempo hay que revisar un cercado eléctrico?
Como orientación general, se recomienda realizar una inspección visual rápida cada semana o quince días y una revisión más completa cada uno o dos meses. Además, es aconsejable revisar toda la instalación después de tormentas, fuertes vientos o trabajos agrícolas cercanos con el fin de preservar el buen funcionamiento del sistema.
En definitiva, el pastor eléctrico y la cerca necesitan un mantenimiento mínimo pero con cierta periodicidad. Es la mejor garantía para que un pastor eléctrico y una cerca electrificada funcionen correctamente, ofrezcan una disuasión eficaz y tengan una larga vida útil.